La Actualidad Económica de Malvinas
Las islas cuentan con 2081 nativos, a los que se denomina "
Kelpers "; a partir de 1982 tienen moneda propia y sellos postales,
bandera, escudo y constitución, todo esto puesto al servicio de
lograr su "autonomía", aunque ese espíritu libertario
en realidad este inspirado por Inglaterra.
Los aires de independencia de los Kelpers están basados en
el progreso económico, sustentado en las licencias de pesca y en
la posibilidad de la explotación petrolera, idea que prontamente
desecharán en caso de que dichos proyectos económicos no
rindan los dividendos esperados, en ese caso, seguramente clamarán
por la unidad territorial con la República Argentina.
Tradicionalmente, la vida de las islas dependió de la producción
lanera, luego de la guerra se diversificó la economía, con
créditos del gobierno se formaron 83 granjas. La guerra posibilitó
que las islas tuvieran el apoyo económico de Inglaterra y la Unión
Europea, y con las ganancias obtenidas por las licencias de pescas construyeron
un aeropuerto internacional y un hospital. La mayor asignación del
presupuesto está asignado a las obras públicas.
El antiguo monopolio de la Falkland Island Company ha sido reducido
sólo a la compra de lana para enviarla a Londres a través
del supermercado West Store, y también incursiona en la explotación
de servicios turísticos.
Los sueldos oscilan entre los 1.500 y 10.000 dólares mensuales
y, gracias a créditos, los habitantes han adquirido sus viviendas.
En 1982 los ingresos del gobierno de las islas rondaban los 6 millones
de dólares anuales, provenientes de la venta de lana y de otros
productos. Cuando comenzaron a cobrar las licencias de pesca en el año
1987 obtuvieron ingresos por una cifra cercana a los 40 millones de dólares.
En 1996 los ingresos rondaron los 70 millones de dólares,
principalmente provenientes de la venta de licencias de pesca. En la actualidad
Inglaterra ya no realiza más aportes económicos, salvo en
los gastos de defensa que se calculan en más de 100 millones de
dólares anuales.
Explotación Petrolera
Para el petróleo el panorama se ha despejado desde la aprobación en setiembre de 1995, después de varios años de discusiones, de un régimen de cooperación y explotación conjunta, avalado en Naciones Unidas durante el encuentro manteniendo por el Presidente Menem con el Primer Ministro británico John Major.
Dicho régimen abrió el camino a los isleños para hacer un llamado internacional a explorar y eventualmente explotar hidrocarburos al norte y sur del archipiélago, realizado el pasado 2 de julio, en tanto se establece una zona común o especial, al oeste de las islas, donde las aguas jurisdiccionales se sobreponen, la cual será de administración conjunta.
Las tratativas para sentar las bases de la licitación en la zona especial, prevista para el año entrante se vienen realizando con total normalidad y a paso acelerado. El llamado a licitación por parte del gobierno de las islas al cual respondieron seis consorcios internacionales, vino precedido de varios relevamientos sísmicos realizados por las empresas Geco-Prakla y Spectrum Geophysical que anticipan perspectivas favorables para la exploración.
Dentro de los seis consorcios que se han licitado y que incluyen 14 compañías petroleras se destacan por su representatividad British Gas (que incluye a la YPF argentina), Lasmo (que incluye a la Desire Petroleum, una compañía de las islas), Armarada Hess (la cuál incluye a la companía Evergreen), el consorcio International Petroleum Corporation (cuyo socio principal es la compañía sueca Sands Petroleum) entre otras.
El hecho que dichas compañías se presenten en consorcios y no en forma individual es debido al alto costo en las primeras perforaciones de exploración ya que se estima que cada pozo costará entre diez y quince millones de libras.
Actividad Pesquera
A pesar de la actual prosperidad, el futuro de Malvinas está estrechamente ligado al desenvolvimiento de la pesca y el petróleo, ambos recursos compartidos con Argentina.
En el caso de la pesca donde operan aproximadamente unos 200 barcos de diferentes banderas, a pesar del rechazo de los isleños de mantener contactos con Argentina hasta tanto no se renuncie a sus reclamos de soberanía, Londres y Buenos Aires mantienen una relación de diálogo que ha tenido beneficios positivos para la conservación de los recursos y la investigación científica en la zona.
Al momento, la discusión del tema se centra en la negociación de un acuerdo a largo plazo, tal cual pretenden los isleños, o el mantenimiento del actual sistema que da lugar a negociaciones anuales.
Las Georgias del Sur son un pequeño archipiélago, mil kilómetros al sureste de las Malvinas, en algún momento el principal centro de explotación ballenera del hemisferio sur pero que en la actualidad alberga apenas unos pocos científicos y un destacamento militar británico de escaso número. Pero el archipiélago también ha sido privilegiado por recursos marinos y si bien la investigación científica es incompleta, son varias las especies que atraen todas las temporadas flotas importantes de pesqueros.
Invocando esta situación Gran Bretaña en 1993 estableció una zona de conservación de pesca y otorga desde entonces un número limitado de licencias de captura, arrestando y multando a aquellas naves sorprendidas operando ilegalmente, aunque pertenezcan a paííses miembros del Camelar, una convención que vela por la conservacióón de los recursos antárticos y cuya esfera de influencia engloba a las Georgias.
Recientemente se le aplicó una fuerte multa a un pesquero chileno (Chile es miembro del Camelar) y este verano pasado hubo otro incidente de esa naturaleza con una nave de bandera argentina.
Fuente: Agencia de Noticias Mercopress. Enero de 1997